Historia
La historia de una empresa no se puede separar de la historia de su fundador.
La vida y el desarrollo de la empresa IGV y de Giuseppe Volpe no son una excepción.
Familias, atmósferas, encuentros casuales, coincidencias, destinos, rigor, sueños, perseverancia, éxito. Todo esto se mezcla, desde el mar de Nápoles a la niebla de Milán, desde 1930 hasta hoy.
1930
Giuseppe Volpe nace en Albanella, en la provincia de Salerno, donde transcurre su infancia. Se gradúa en la facultad de ingeniería del instituto Politécnico de Nápoles y el 02 de enero 1958 con 10.000 liras se va a Milán. Gracias a su primer empleo en el ENPI (Ente nacional de prevención de accidentes) nace el amor por los ascensores. El ingeniero entiende que quiere ser un empresario y se pone a trabajar.
1966
En 1966 el ingeniero Giuseppe Volpe funda IGV, su empresa, en su tiempo pequeña, que se ocupa de ascensores. El IGV tiene una pequeña sede de sólo сien metros cuadrados en calle Zanella, en la periferia oriental de Milán. La fuerza de trabajo es mínima: un diseñador, un técnico, una secretaria. La empresa produce primero botoneras, después dispositivos eléctricos para puertas automáticas. Siguiendo se expande la producción de componentes necesarios para construir un ascensor completo. En fin conseguirá construir un ascensor completo y venderlo a los instaladores, más de un millar sólo en Italia. Entonces los cien metros cuadrados no son suficientes y pronto se mueve cerca de Lambrate, en Valvassori Peroni, en una nave más grande.
1972
Construyendo directamente parte de los componentes y dejando alcanzar sólo el 30% del producto terminado, la compañía se pone en marcha. Desde entonces, la expansión de IGV nunca se detiene. En 1972, la empresa adquiere el terreno para la planta en Segrate. En ese mismo año nace también la revista "Elevatori".
1981
Nueve años más tarde, en 1981, la empresa se expande más allá y se traslada a Vignate, siempre en las afueras de Milán, en una superficie de veinte mil metros cuadrados. IGV tiene una torre de prueba.
1993
IGV es la primera empresa italiana en el sector en obtener la certificación del sistema de calidad.
1998
La oficina de investigación y desarrollo representa el 2% del volumen de ventas, y se compone de 8 personas, tres ingenieros y cinco expertos. Gracias a la investigación en 1998 IGV desarrolla el DomusLift, el elevador personal que derriba las barreras arquitectónicas. En poco tiempo, sus ventas alcanzan el 30% del volumen de ventas de IGV.
